Thomas Phillipps, el hombre que intentó tener todos los libros del mundo. Alejandro Gamero en La piedra de Sísifo

A diferencia de un lector cualquiera, incluso de los más vehementes, el bibliófilo ‒que a veces puede no ser lector‒ idolatra los libros más que por su contenido, que también, por su materialidad física. Sin embargo, incluso en esta bibliopatología existen grados. La bibliofilia alcanza su nivel más extremo cuando la obsesión por los libros […]
