Removiendo conciencias. Manuel Gil

Este viernes a la tarde estaba echando un sueñecito cuando sonó el timbre de la puerta. Me levante somnoliento de mal talante para ir a abrir, pensé que podía ser mi suegra, encantadora señora pero pesada como ella sola y con el don de la inoportunidad por divisa, pues no, era un mensajero con un […]