Contra el fundamentalismo lector. Elena Rius

Llámenme rebelde, maniática, exagerada o lo que quieran, pero las continuas admoniciones acerca de la bondad de determinados productos o acciones siempre me hacen sentir ganas de echar a correr en dirección contraria. No sólo eso: despiertan en mí la sospecha -paranoica, por supuesto… ¿o no?- de que quieren manipularme y de que tal vez detrás de esos […]