El Plan de Cultura del Gobierno no tiene un plan. Jaron Rowan en eldiario.es

En 1830 sirviendo de ministro del Interior del Reino Unido, Lord Melbourne profirió una frase por la que se le sigue recordando: «¡Qué Dios ayude a los ministros que se inmiscuyan en las artes!». Con esto evidenciaba que no es una tarea fácil diseñar políticas culturales o fijar objetivos para un campo difícil de gobernar […]
